Limpiar y mantener un suelo laminado

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Bienvenidos, un artículo más, a nuestro blog de Top Parquet. A lo largo de nuestras publicaciones, vamos profundizando en distintos aspectos que se encuentran estrechamente ligados a nuestro trabajo como instaladores de parquet. Hemos hablado, con anterioridad, sobre la limpieza y mantenimiento de suelos de esta índole, pero existen gran cantidad de materiales y, por lo tanto, opciones a considerar. Cada una, con sus propiedades que las hacen exclusivas y, lógicamente, distintas a la hora de afrontar su tratamiento.

Los suelos laminados, también conocidos como tarimas flotantes, son una opción cada vez más presente en miles de espacios. Hogares, negocios… Todos abogan por la increíble calidad, calidez y comodidad que estos ofrecen creando zonas de auténtico confort. Para cuidar la limpieza de este tipo de maderas, debemos prestar atención a sus cualidades. Al ser materiales compuestos por derivados de madera y resinas de melamina de alta presión, no necesitan ser acuchillados ni barnizados, pero, de igual modo al resto de parquet, hay que velar por un buen mantenimiento de ellos y tener unos cuidados -mínimos- en su limpieza diaria. Por eso hoy, ahondamos en el tema y os mostramos cómo limpiar y mantener suelos laminados.

Cómo limpiar el suelo laminado

Lo primero que debemos tener presente en la limpieza de los suelos laminados es que, aunque son un tipo de pavimento formado -en su mayoría- por resinas artificiales, parte de su composición contiene fibras originales de madera. Eso significa que, conociendo las propiedades de la madera natural, os debemos recordar que toda limpieza en este tipo de suelos (naturales y artificiales) debe ser SIEMPRE con poca humedad. El exceso de ésta repetidamente en el laminado, puede ocasionar que sufra un deterioro imposible de subsanar. Como expertos en la instalación y reparación de estos tipos de suelos, nuestra recomendación general es que uséis la mopa -o fregona- húmedas, no mojadas, y apliquéis productos neutros que huyan de la acidez de los muchos químicos que contienen algunos de los limpiadores específicos que podéis encontrar en el mercado. Estos provocan el deterioro de la capa protectora del suelo laminado, algo que, lógicamente, no nos interesa si queremos disfrutar de todas las ventajas que ofrece este parquet.

Para deshaceros del polvo superficial, la mejor solución es hacer uso del aspirador o, como decíamos, directamente, utilizar la mopa. En cuestiones prácticas y para ser rápidos y ágiles, realmente, la aspiradora es la solución ideal. No obstante, también queremos advertiros de que si no aspiráis con la delicadeza necesaria, podéis causar daños en las láminas del suelo y que éstas se vean afectadas por el roce continuo.

Si lo que os preocupa, realmente, es limpiar debidamente el suelo y que éste quede libre de las manchas que se hacen con el tiempo, la mejor solución es darle bien con una fregona/mopa de calidad, lo más escurrida posible. En tema productos, ya os hemos advertido antes de ser conscientes de usar limpiadores neutros y poco jabonosos. Y, no olvidar, que es importante velar por cuidar la rutina de limpieza. No basta con acordarse de ello de vez en cuando, sino de ser constantes para evitar que la suciedad se acumule y atender las características del parquet. Por ello, os recomendamos hacer limpieza cada semana.

Si el problema viene dado ya porque, sin querer, se han producido manchas más complicadas, nuestra recomendación, si son superficiales, es que apliquéis con sumo cuidado un poco de alcohol sobre la zona afectada. No debéis temer por su eliminación pues en estos casos, no estropearéis el suelo. Cuando terminéis de eliminar la mancha, lo mejor es que limpiéis la zona con la fregona bien escurrida y un poco de jabón. En casos más extremos, realmente, os aconsejamos recurrir a vuestros instaladores de confianza y analizar la situación para determinar cuál es el método más oportuno para eliminar el contratiempo.

Un truco casero que funciona muy bien para limpiar los suelos y también para darle ese toque especial que permita verlos limpios y brillantes, como si fueran nuevos, aportando, además, esa sensación de limpieza real; es añadir al agua un pequeño toque del jugo de un limón. Oiréis, también, que el vinagre blanco (un producto de limpieza doméstica muy recurrente) puede ser una medida oportuna. En realidad, puede ser efectivo sobre manchas muy difíciles. Podéis disolver un tapón de vinagre por cada litro de agua, pero, aplicad esa mezcla únicamente sobre el área afectada. El vinagre contiene ácido acético y ya hemos dicho que los ácidos debemos evitarlos.

Si tenéis cualquier consulta sobre la limpieza de vuestro parquet, no dudéis en poneros en contacto con nuestros expertos y dejarnos ayudaros en esta tarea tan necesaria.